Bar ca l’Eric

Poblenou, Barcelona | 2016

AUTORazorín del río arquitectura
CLIENTEBar ca l'Eric
FECHAJulio de 2016
CATEGORÍAInteriorismo, Reforma, Retail

Una nueva luz en el barrio

En un local que conocíamos bien (como vecinos próximos a la zona), y en el que habíamos llegado a ver hasta dos negocios distintos (un kebab y una lavandería, siempre con la misma distribución interior) y después de ver el escaso y corto éxito de ambos, que nos llegara el encargo para construir un bar supuso todo un reto y una gran responsabilidad.

De entrada, porque como vecinos, nos molestaba la escasa vida que habían generado esas actividades anteriores en un local que siempre habíamos pensado que tenía muchas posibilidades (anchura de fachada, edificio arquitectónicamente interesante, lugar de paso entre Eixample y Poblenou-Vila Olímpica por calle diagonal a la trama, muy peatonal…) y este encargo nos daba la oportunidad de corregir dicha carencia y, más allá de cumplir con unas expectativas concretas de cara al cliente, hacer que este nuevo negocio en este pequeño local pudiera generar vida, luz, actividad, movimiento, en definitiva, lo que creemos que una ciudad debe producir en las plantas bajas de sus edificios. Es decir, y aunque suene algo pretencioso, pero dentro de nuestras posibilidades, proyectar un pequeño trozo de nuestra ciudad, mejorándolo.

Hacer ciudad

Es por ello que, como estrategia básica de proyecto tuvimos muy claro que el local debía proyectarse hacia fuera y, contrariamente a lo que pasa en la mayoría de bares de la zona, hacer que la actividad principal, “tocase” esta fachada, dando mucha importancia al contacto con el exterior. Las carpinterías, de hierro, fueron diseñadas con esta voluntad, y son un fiel reflejo de la organización en plata; una parte fija, con grandes vidrios donde está el comedor, la puerta de entrada, y dos grandes ventanas batientes horizontalmente con pistones hidráulicos, que garantizan esta comunicación directa cliente-camarero. Además, se proyectaron dos barras plegables que potencian aún más dicha relación, y le añaden permanencia temporal.

Se retiraron todas las particiones interiores existentes, y se proyectó una pequeña caja donde irían los lavabos, que nos serviría para organizar y separar volumétricamente y formalmente las dos partes principales del programa: la zona pública y la zona privada.

Materialidad: aquello existente más madera

Por lo que respecta a la materialidad, se trabajó con el propio material existente en el perímetro del local, el gero, que optamos por dejar visto y pintado de color blanco, siguiendo esta voluntad de transparencia y de no tener nada que esconder (así como la zona de trabajo queda muy expuesta y obliga a la limpieza y al orden). Este gero se colocó de canto para construir una barra paralela a una de las paredes perimetrales, y sirve para favorecer el retorno del aire acondicionado.

El otro material protagonista del proyecto es la madera, que sirve para la formalización de todas las barras, mesas, estanterías, tabiques de lavabos y puertas interiores. Además, todo el falso techo que nos separa visualmente la zona de trabajo de la zona pública es también de la misma madera.

 Cabe señalar, además, que esta madera, tricapa de pino de diferentes secciones, está certificada PEFC, y nos garantiza que ésta proviene de bosques protegidos y gestionados de manera responsable.